Ritidoplastia vs tratamientos no quirúrgicos - Clínica Be Dharma Medellín

Tratamientos no quirúrgicos vs ritidoplastia: cuándo elegir cada uno y cómo se pueden combinar

¿Buscas verte más joven sin pasar por el quirófano? Hoy en día existen múltiples tratamientos no quirúrgicos que pueden ayudarte a rejuvenecer tu rostro de forma progresiva, natural y con mínima o ninguna incapacidad. Desde bioestimuladores y láseres hasta tecnologías como el HIFU, las opciones para mejorar la calidad de tu piel y devolverle firmeza son cada vez más efectivas.

Sin embargo, es importante saber que no todos los casos se resuelven sin cirugía. Si ya has probado diferentes alternativas y aún sientes que tu rostro no refleja tu esencia, la ritidoplastia —también conocida como lifting facial puede ser el siguiente paso ideal.

En este artículo te explicamos en qué se diferencian estos tratamientos, cuándo elegir uno u otro, y cómo nuestra clínica estética Be Dharma y nuestro cirujano plástico David Delgado pueden ayudarte a lograr resultados armoniosos, naturales y duraderos.

¿Cuándo deberías empezar a considerar tratamientos de rejuvenecimiento facial?

El envejecimiento es un proceso natural, pero hay señales que indican que podrías beneficiarte de una evaluación médica para mejorar el aspecto de tu piel y prevenir una progresión acelerada. Estos son algunos de los signos más comunes a tener en cuenta:

Si tienes dos o más de estos signos, puede ser un buen momento para acudir a una valoración médica. En Be Dharma contamos con las tecnologías más avanzadas y seguras para acompañarte en este proceso.

Lo primero que debes hacer si notas signos de envejecimiento facial: agenda una cita para un diagnóstico personalizado

Si has identificado alguno de los signos de envejecimiento que mencionamos, el primer paso no es elegir un tratamiento al azar, sino agendar una valoración médica especializada. En Be Dharma contamos con un equipo liderado por el Dr. David Delgado, cirujano plástico, que evaluará las necesidades reales de tu rostro y definirá qué tratamiento es el más adecuado según tu edad, tipo de piel y grado de flacidez.

Cada rostro envejece de forma diferente, por eso es fundamental recibir un diagnóstico personalizado antes de iniciar cualquier procedimiento. Más adelante te contaremos en detalle cuáles son las opciones no quirúrgicas disponibles en nuestra clínica y cómo pueden ayudarte a rejuvenecer tu rostro sin cirugía.

Tratamientos no quirúrgicos para rejuvenecer el rostro: la primera línea de acción

Cuando los signos de envejecimiento comienzan a aparecer, los tratamientos no quirúrgicos suelen ser la mejor opción para actuar a tiempo y conservar la juventud de la piel sin necesidad de pasar por cirugía. Estas terapias permiten mejorar la textura, el volumen, la firmeza y el tono del rostro de forma progresiva, segura y con resultados naturales.

En la clínica Be Dharma contamos con diversas tecnologías y técnicas de vanguardia, adaptadas al estado y las necesidades de cada paciente. Aquí te presentamos las principales:

Bioestimuladores inyectables (Sculptra, Radiesse)

Los bioestimuladores son sustancias que se aplican mediante microinyecciones en zonas específicas del rostro para estimular la producción natural de colágeno. Este proceso ayuda a mejorar la firmeza y elasticidad de la piel con el paso de las semanas.

Injertos de grasa autóloga: volumen natural y bioestimulación

Este procedimiento mínimamente invasivo consiste en tomar grasa del propio paciente (por ejemplo, del abdomen o muslos), procesarla cuidadosamente y reinyectarla en zonas específicas del rostro.

Láser fraccionado: mejora la textura y calidad de la piel

Los tratamientos con láser son excelentes aliados para renovar la superficie de la piel y estimular colágeno en capas más profundas.

Tecnologías de retracción facial sin cirugía: Ultraformer (HIFU)

El Ultraformer es un equipo de ultrasonido focalizado de alta intensidad (HIFU) que actúa a diferentes profundidades de la piel para generar un efecto tensor sin dañar la superficie.

¿Y cuándo es mejor la ritidoplastia quirúrgica?

Aunque existen excelentes alternativas no quirúrgicas, hay momentos en los que el envejecimiento facial ya ha avanzado lo suficiente como para requerir un abordaje más profundo. En esos casos, la ritidoplastia es el procedimiento indicado para reposicionar los tejidos, eliminar flacidez y lograr un rejuvenecimiento más integral y duradero.

Flacidez moderada a severa

Cuando la piel del rostro y el cuello ha perdido firmeza de forma significativa, los tratamientos no quirúrgicos ya no logran una retracción suficiente. Es común ver:

La ritidoplastia permite tensar los músculos profundos, eliminar exceso de piel y reposicionar el rostro con resultados armónicos y naturales.

Cambios estructurales en el rostro por pérdida de peso o envejecimiento acelerado

Pacientes que han bajado mucho de peso o que, por genética, presentan flacidez marcada desde los 30 o 40 años, se benefician especialmente del lifting facial.

A diferencia de los tratamientos no quirúrgicos, cuyos efectos suelen ser temporales o progresivos, la ritidoplastia ofrece resultados visibles desde el primer mes, con una duración de entre 8 y 12 años, dependiendo del estilo de vida y el cuidado posterior.

En Be Dharma, el Dr. David Delgado realiza este procedimiento con técnicas avanzadas que buscan preservar la naturalidad del rostro, sin cambiar los rasgos ni generar un aspecto artificial. Nuestro enfoque es personalizado y siempre priorizamos el bienestar y la satisfacción del paciente.

¿Cuándo optar por tratamientos no quirúrgicos y cuándo es momento de considerar una ritidoplastia?

Elegir el tratamiento adecuado para rejuvenecer el rostro no siempre es sencillo. Cada rostro envejece a un ritmo diferente, por eso en la clínica Be Dharma hacemos un diagnóstico personalizado para guiarte según tus necesidades, objetivos estéticos y etapa de vida. Aquí te explicamos cuándo los tratamientos no quirúrgicos son suficientes y cuándo la ritidoplastia es la mejor alternativa.

Cuándo optar por tratamientos no quirúrgicos

Los tratamientos no invasivos son ideales como primera medida para rejuvenecer el rostro, especialmente si los signos de envejecimiento son leves o moderados. Son perfectos para prevenir, mejorar y mantener una piel joven sin cirugía.

Indicado para ti si:

Además, si luego de realizar tratamientos como bioestimuladores, láser o HIFU, sientes que aún no alcanzas el nivel de rejuvenecimiento deseado, puedes considerar una ritidoplastia como siguiente paso, sin dejar de lado las terapias no invasivas como complemento posterior.

Cuándo es momento de considerar una ritidoplastia quirúrgica

La ritidoplastia está indicada cuando la flacidez facial y la pérdida de firmeza ya no pueden corregirse con tratamientos no invasivos. En estos casos, solo una intervención quirúrgica puede reposicionar los tejidos caídos y devolverle al rostro un contorno firme y juvenil.

Indicado para ti si:

Aunque es un procedimiento quirúrgico, no significa que sea el final del camino estético: de hecho, en Be Dharma recomendamos combinar la ritidoplastia con tratamientos no quirúrgicos después de la recuperación, para potenciar y mantener los resultados con el paso del tiempo.

Ritidoplastia y otros tratamientos de rejuvenecimiento facial -Dr. David Delgado, clínica Be Dharma

Ritidoplastia y tratamientos no quirúrgicos: ¿se pueden combinar?

Sí, y de hecho, combinarlos es la mejor forma de lograr un rejuvenecimiento facial más completo, natural y duradero. Muchas personas creen que deben elegir entre cirugía o tratamientos no invasivos, pero en realidad ambos enfoques pueden funcionar en perfecta armonía, si se aplican con criterio médico.

Sinergia perfecta para mantener y potenciar resultados

Después de una ritidoplastia, el rostro luce más firme, juvenil y definido. Pero para prolongar estos resultados y mantener la piel saludable, los tratamientos no quirúrgicos se convierten en aliados clave.

Además, en algunos casos se pueden aplicar terapias no invasivas antes de la cirugía, para mejorar la calidad de la piel y preparar el rostro, facilitando una recuperación más rápida y resultados aún más naturales.

Agenda tu evaluación para encontrar el rejuvenecimiento facial indicado para ti en Medellín

La mejor decisión no es elegir entre un tratamiento u otro, sino elegir lo que realmente necesita tu rostro en este momento. Tanto los procedimientos no quirúrgicos como la ritidoplastia tienen su lugar y pueden ofrecer excelentes resultados cuando se aplican con criterio médico, tecnología adecuada y una visión estética global.

El primer paso para saber qué tratamiento es mejor para ti es una valoración médica personalizada. En esta cita analizaremos el estado de tu piel, la estructura facial, tus expectativas y el resultado que deseas alcanzar.

A partir de ahí, te propondremos un plan de tratamiento ajustado a ti, que puede incluir desde tecnologías no invasivas hasta procedimientos quirúrgicos avanzados, siempre buscando resultados naturales, armoniosos y duraderos.

Confía en la experiencia del cirujano plástico de Medellín David Delgado y su equipo

La experiencia y el criterio médico marcan la diferencia. El Dr. David Delgado, cirujano plástico y fundador de Be Dharma, cuenta con una amplia trayectoria en rejuvenecimiento facial quirúrgico y no quirúrgico, lo que garantiza un enfoque integral, ético y personalizado para cada paciente.

Si estás lista(o) para dar el siguiente paso y descubrir qué tratamiento puede ayudarte a verte como te sientes, agenda hoy tu cita en Be Dharma. 

Preguntas frecuentes sobre tratamientos de rejuvenecimiento facial

¿Qué edad es la adecuada para considerar una ritidoplastia?

No existe una edad “perfecta”, ya que el envejecimiento depende de factores genéticos, ambientales y del estilo de vida. Sin embargo, la mayoría de los pacientes que se someten a una ritidoplastia están entre los 45 y 65 años, cuando la flacidez ya no puede tratarse eficazmente con métodos no invasivos. Dicho esto, hay pacientes más jóvenes que, por genética o pérdida importante de peso, pueden beneficiarse del procedimiento incluso antes.

Depende del tipo de tratamiento. Por ejemplo, los bioestimuladores como Sculptra y Radiesse pueden durar entre 12 y 24 meses, mientras que los resultados de tecnologías como HIFU pueden mantenerse por 6 a 12 meses con sesiones de mantenimiento. A diferencia de la cirugía, estos procedimientos requieren continuidad para mantener los resultados a largo plazo.

Sí, de hecho es lo ideal. Luego de una ritidoplastia, la piel sigue envejeciendo de forma natural. Los tratamientos no quirúrgicos permiten mantener la firmeza, la calidad de la piel y prolongar los efectos de la cirugía durante más años. Es un enfoque complementario, no excluyente.

Generalmente se utiliza anestesia general o sedación profunda con anestesia local, dependiendo del tipo de lifting y de la extensión del procedimiento. La recuperación inicial puede tardar entre 10 y 14 días, aunque el paciente puede retomar actividades ligeras antes. La inflamación y los resultados finales suelen estabilizarse entre las 4 y 6 semanas posteriores a la cirugía.

Si presentas flacidez leve y aún no deseas una cirugía, puedes beneficiarte de tratamientos como el HIFU, los bioestimuladores o incluso técnicas combinadas con rellenos faciales estratégicos. Aunque no alcanzan los resultados de un lifting quirúrgico, pueden ofrecer mejoras notables si se aplican correctamente y a tiempo.

Los costos pueden variar según la extensión del tratamiento, la tecnología utilizada y si se combinan procedimientos. Por eso, la consulta personalizada es fundamental para darte un presupuesto exacto y adaptado a tus necesidades reales, sin sorpresas.

Aquí combinamos lo mejor de la cirugía plástica, la medicina estética y la tecnología avanzada con un enfoque personalizado. Todos los tratamientos son diseñados y supervisados por el Dr. David Delgado, lo que asegura criterios médicos sólidos, resultados naturales y atención ética en cada etapa del proceso.

Agenda tu cita aquí

Completa el formulario y te contactaremos. Si buscas un procedimiento facial, tu consulta incluirá un diagnóstico especializado del rostro; si es un procedimiento corporal, realizaremos una evaluación InBody para personalizar tu tratamiento.