¿Has estado pensando en hacerte un tratamiento con ácido hialurónico, pero no sabes por dónde empezar? En medicina estética existen distintos tipos de ácido hialurónico, y saber cuál es el indicado para ti es clave para lograr los resultados que esperas. En este blog queremos explicarte de forma clara la diferencia entre ácido hialurónico reticulado, ácido hialurónico no reticulado, sus usos, beneficios y qué debes tener en cuenta antes de aplicarlo.
En Be Dharma, clínica estética en Medellín, usamos esta sustancia con mucha frecuencia porque es una de las herramientas más versátiles que tenemos para hidratar, rejuvenecer o devolver volumen. Si estás considerando este tipo de tratamiento, sigue leyendo: aquí te explicamos todo lo que necesitas saber para tomar una decisión informada.
¿Qué es el ácido hialurónico y por qué es tan utilizado en medicina estética?
El ácido hialurónico es una sustancia que ya tienes en tu cuerpo. Está presente en la piel, en las articulaciones y en otros tejidos, y su trabajo principal es mantener la hidratación. Lo hace como una esponja: atrapa el agua y la retiene, lo que ayuda a que tu piel se vea firme, suave y luminosa.
Con el paso del tiempo, vamos perdiendo ácido hialurónico de manera natural. Por eso la piel se deshidrata, pierde volumen y aparecen arrugas. En medicina estética lo usamos para devolverle a la piel esa hidratación y firmeza que ha ido perdiendo. Y lo mejor es que es una sustancia segura, que el cuerpo puede absorber poco a poco sin generar rechazo.
Beneficios del ácido hialurónico en tratamientos estéticos
Hoy en día existen muchos tipos de ácido hialurónico, y cada uno tiene un propósito específico. Algunos hidratan, otros rellenan o dan volumen. Por eso lo usamos tanto en tratamientos estéticos: se adapta a cada necesidad y a cada tipo de piel. Aquí te contamos algunos de sus principales beneficios:
Hidratación profunda
Gracias a su estructura molecular, el ácido hialurónico actúa como una esponja que retiene el agua, lo que mejora notablemente la hidratación de la piel desde adentro. Esto se traduce en un rostro más fresco, luminoso y saludable.
Reposición de volumen perdido
Con los años, es normal perder volumen en zonas clave del rostro, como los pómulos, los labios o el mentón. Al aplicar ácido hialurónico reticulado en zonas estratégicas, podemos restaurar ese volumen de forma natural y armoniosa.
Corrección de arrugas y líneas finas
El ácido hialurónico también se usa para rellenar arrugas superficiales o surcos más profundos, como los nasogenianos (líneas de marioneta). Esto suaviza la expresión sin alterar tus rasgos.
Rejuvenecimiento
Uno de sus grandes beneficios es que permite resultados visibles no quirúrgicos. Es un procedimiento mínimamente invasivo, con tiempos de recuperación muy cortos y efectos que pueden durar varios meses, dependiendo del tipo aplicado.
Versatilidad para adaptarse a cada zona del rostro
No todos los ácidos hialurónicos son iguales, y eso es una ventaja. Existen ácidos hialurónicos reticulados y no reticulados, y dentro de ellos diferentes densidades que nos permiten personalizar el tratamiento según la necesidad de cada área facial.
Tipos de ácido hialurónico según su estructura: reticulado y no reticulado
Cuando hablamos de los diferentes tipos de ácido hialurónico, una de las clasificaciones más importantes es según su estructura: reticulado o no reticulado. Esta diferencia influye en la textura del producto, su función, el tiempo que dura en tu piel y, por supuesto, en la zona donde se aplica.
En nuestra clínica Be Dharma, siempre evaluamos cuál es el más adecuado para ti según lo que tu rostro necesite. Aquí te explicamos de forma sencilla qué los hace diferentes y para qué usamos cada uno.
Ácido hialurónico reticulado: ideal para proyección y volumen
El ácido hialurónico reticulado es el que usamos cuando buscamos aportar estructura, soporte o volumen en ciertas zonas del rostro. Gracias a su consistencia más densa y su durabilidad, nos permite moldear y definir el contorno facial.
¿Qué es el ácido hialurónico reticulado?
El ácido hialurónico reticulado es una versión más espesa del ácido hialurónico. Se le llama “reticulado” porque ha pasado por un proceso llamado reticulación, en el que sus moléculas se enlazan entre sí a través de un agente que las une.
Esto le da una mayor cohesión y firmeza, lo que permite que se mantenga en su lugar por más tiempo una vez aplicado.
Gracias a esta estructura más compacta, el ácido hialurónico reticulado se degrada más lentamente en el cuerpo y ofrece resultados más duraderos, ideales para crear volumen o dar proyección a ciertas áreas del rostro.
¿Dónde se aplica el ácido hialurónico reticulado?
Usamos diferentes densidades de este tipo de ácido hialurónico según la zona a tratar:
Pómulos
Ayuda a levantar y proyectar el tercio medio del rostro. Le devuelve firmeza y un aspecto más juvenil.
Mentón
Nos permite definir la forma del mentón, mejorar el perfil y equilibrar las proporciones del rostro.
Reborde mandibular
Lo utilizamos para marcar la línea de la mandíbula y crear un contorno facial más definido.
Labios
En los labios usamos una densidad intermedia que permite dar forma y volumen sin perder naturalidad.
Ojeras
Aquí empleamos una densidad muy baja para suavizar la zona sin que se note o se acumule producto.
¿Cuánto dura el ácido hialurónico reticulado?
La duración del ácido hialurónico reticulado varía según la zona donde se aplique, el tipo de piel y los hábitos del paciente. En general, sus efectos pueden durar entre 9 y 18 meses, lo que lo convierte en una excelente opción para quienes buscan resultados duraderos sin necesidad de cirugía.
Conoce más sobre esto aquí: Ácido hialurónico reticulado: definición, usos y resultados
Ácido hialurónico no reticulado: hidratación profunda y rápida absorción
El ácido hialurónico no reticulado es una versión más ligera y fluida que usamos especialmente para hidratar la piel desde el interior. A diferencia del reticulado, no está diseñado para dar volumen o estructura, sino para mejorar la calidad de la piel. Es ideal para quienes buscan revitalizar su rostro, sobre todo en tratamientos preventivos o de mantenimiento.
Este tipo de ácido hialurónico es muy valorado por su capacidad de atraer agua y mejorar la hidratación sin modificar la forma del rostro. En Be Dharma, lo usamos frecuentemente en procedimientos de hidratación profunda, sobre todo cuando queremos darle a la piel un aspecto más fresco y saludable.
¿Qué es el ácido hialurónico no reticulado?
El ácido hialurónico no reticulado no contiene ese agente que enlaza sus moléculas, por eso su textura es mucho más líquida y ligera. Se integra fácilmente con los tejidos, se absorbe rápido y no permanece tanto tiempo en el cuerpo como el reticulado.
Este tipo de ácido es ideal cuando queremos trabajar la calidad de la piel más que su forma. Al no ser tan denso, se distribuye de manera uniforme y es perfecto para tratamientos superficiales.
¿Para qué se usa el ácido hialurónico no reticulado?
Usamos el ácido hialurónico no reticulado principalmente para:
- Hidratación facial intensiva: Ideal para pieles apagadas, deshidratadas o con signos de fatiga.
- Mesoterapia y revitalización cutánea: Se aplica en pequeñas cantidades en distintas zonas del rostro para mejorar la textura, el brillo y la elasticidad de la piel.
Conoce más sobre esto aquí: Tipos de ácido hialurónico: cómo elegir el ideal para tu piel
Densidades del ácido hialurónico reticulado: ¿cómo elegir el adecuado para cada zona?
Dentro del ácido hialurónico reticulado existen diferentes densidades, y cada una está diseñada para trabajar una zona específica del rostro. En Be Dharma siempre seleccionamos la densidad más adecuada según la necesidad de cada paciente, buscando un resultado natural, armónico y seguro.
Usar la densidad correcta mejora el efecto estético y reduce el riesgo de complicaciones. Aquí te explicamos cómo las clasificamos y para qué se usan.

Ácido hialurónico reticulado de baja densidad: ideal para ojeras
Esta densidad es muy suave y liviana. La usamos en la zona de las ojeras porque permite rellenar sin generar volumen excesivo ni visibilidad del producto. Al aplicarla correctamente, ayuda a disminuir la apariencia de hundimiento o fatiga bajo los ojos, logrando un rostro más descansado.

Ácido hialurónico reticulado de densidad media: para labios
Cuando tratamos los labios, buscamos un producto que dé forma, estructura y un poco de volumen, pero sin que se vea artificial. Para eso usamos una densidad intermedia, que es lo suficientemente firme para proyectar, pero lo bastante flexible para adaptarse al movimiento natural de los labios.

Ácido hialurónico reticulado de alta densidad: para contorno facial
Esta es la densidad más robusta, ideal para zonas donde necesitamos soporte y definición. La aplicamos en áreas como los pómulos, el mentón o la línea mandibular, ya que permite proyectar y esculpir el rostro con resultados duraderos y con efecto lifting sin cirugía.
Otros tipos de ácido hialurónico según su uso o tecnología
Además del ácido hialurónico reticulado y el ácido hialurónico no reticulado, hoy contamos con nuevas formulaciones y tecnologías que nos permiten ofrecer tratamientos aún más personalizados. Estos tipos de ácido hialurónico no se clasifican solo por su densidad o estructura, sino por cómo están diseñados o combinados para actuar en la piel.
Aquí te presentamos algunas de las versiones más innovadoras que también usamos en consulta, dependiendo del objetivo de cada paciente.
Este tipo combina ácido hialurónico reticulado con no reticulado en una misma formulación. Así obtenemos lo mejor de ambos mundos: hidratación profunda y ligera, junto con un efecto tensor o estructural sutil. Es ideal para pacientes que no buscan tanto volumen, sino una mejora global en la calidad de la piel.
Un ejemplo de este tipo de producto es el que usamos en tratamientos de biorestauración facial, donde además del efecto inmediato, buscamos estimular la producción natural de colágeno y elastina.
Algunas marcas han desarrollado fórmulas que permiten que el ácido hialurónico se libere de forma gradual en la piel. Esto hace que el efecto del tratamiento sea más duradero y progresivo, con menos necesidad de retoques frecuentes. Es útil para personas que desean resultados más estables en el tiempo con menos intervenciones.
En este caso, el ácido hialurónico se combina con otros ingredientes activos como aminoácidos, péptidos, minerales o vitaminas (por ejemplo, la vitamina C o el complejo B). Estas mezclas son excelentes para revitalizar la piel, mejorar la textura y dar un aspecto más luminoso. Suelen utilizarse en sesiones de mesoterapia facial superficial.
También existen productos cosméticos con ácido hialurónico que se aplican sobre la piel, como cremas o sérums. Aunque no tienen el mismo efecto que los inyectables, sí ayudan a mejorar la hidratación superficial. En muchos casos los recomendamos como complemento del tratamiento médico estético para mantener los resultados por más tiempo.
Conoce más sobre esto aquí: Ácido hialurónico no reticulado: Hidratación y calidad de la piel
Te ayudamos a elegir el tipo de ácido hialurónico que más se adapte a ti: Contáctanos
Sabemos que con tantos tipos de ácido hialurónico puede parecer difícil decidir cuál es el ideal para ti. Pero no te preocupes, no tienes que elegirlo solo. En nuestra clínica Be Dharma, en Medellín, contamos con un equipo médico especializado en estética que te acompaña en todo el proceso.
Antes de realizar cualquier tratamiento, hacemos una evaluación personalizada donde analizamos tu rostro, tus objetivos y tus características individuales. Esto nos permite seleccionar el tipo de ácido hialurónico que más se ajusta a lo que realmente necesitas, ya sea que busques hidratar tu piel, proyectar alguna zona o simplemente recuperar un aspecto más fresco y natural.
Si tienes dudas o quieres saber si este tratamiento es para ti, te invitamos a agendar una consulta con nosotros. Estaremos encantados de orientarte y resolver cualquier inquietud. Puedes escribirnos directamente o contactarnos a través de nuestros canales
Preguntas frecuentes sobre tipos de ácido hialurónico
¿Cuántos tipos de ácidos hialurónicos hay?
Hay dos tipos principales de ácido hialurónico según su estructura: reticulado y no reticulado. A partir de estos, existen muchas variantes según la densidad, el peso molecular, la duración o la tecnología de fabricación. También hay diferencias según el uso: estético, médico o cosmético.
¿Cuál es el mejor ácido hialurónico para relleno?
El mejor ácido hialurónico para relleno depende de la zona a tratar y del objetivo que se busca. Generalmente se utiliza ácido hialurónico reticulado, ya que ofrece mayor soporte y duración. En zonas como pómulos, mentón o mandíbula usamos densidades altas; para labios y ojeras, densidades intermedias o bajas.
¿Qué diferencia hay entre ácido hialurónico reticulado y no reticulado?
El ácido hialurónico reticulado tiene una estructura más firme y densa, gracias a un proceso químico que une sus moléculas. Esto lo hace ideal para dar volumen y proyección. En cambio, el ácido hialurónico no reticulado es más fluido y se utiliza principalmente para hidratar y mejorar la calidad de la piel.
¿Cuál es el ácido hialurónico que más dura?
Los ácidos hialurónicos reticulados de alta densidad son los que más duran, con una vida útil en el cuerpo de 9 a 18 meses, dependiendo del producto, la zona tratada y el metabolismo del paciente. Algunos productos con tecnología de liberación prolongada pueden durar incluso más tiempo.
¿Qué tomar para que dure más el ácido hialurónico?
No existe una pastilla que haga que el ácido hialurónico dure más, pero puedes prolongar sus efectos si llevas hábitos saludables. Evita el tabaco, el exceso de sol y el estrés, mantente bien hidratado, y usa protector solar. Una buena rutina de cuidado facial también ayuda a mantener los resultados.
Tipos de ácido hialurónico marcas: ¿cuáles son las más conocidas?
Entre las marcas más reconocidas de ácido hialurónico inyectable están:
Juvederm®: ofrece una gama amplia con distintas densidades y duraciones.
Belotero®: ideal para tratamientos delicados como el contorno de ojos.
Restylane®: versátil y con versiones para volumen, hidratación y definición.
Cada una tiene formulaciones específicas que usamos según las necesidades de cada paciente. Todas son marcas aprobadas, seguras y con respaldo científico.
¿Qué tipos de ácido hialurónico inyectable existen?
Existen ácidos hialurónicos inyectables reticulados y no reticulados, diseñados para distintos fines. Los reticulados son usados para relleno, volumen y definición facial. Los no reticulados se usan para hidratación profunda y revitalización cutánea. También hay versiones combinadas e híbridas para tratamientos más completos.
¿Qué tipos de ácido hialurónico se usan para labios?
Para labios utilizamos ácido hialurónico reticulado de densidad media. Este tipo ofrece volumen, forma y proyección sin perder naturalidad. Hay marcas específicas que están formuladas para esta zona, permitiendo que el labio mantenga su movimiento y expresión sin rigidez.
¿Qué tipos de ácido hialurónico reticulado existen?
El ácido hialurónico reticulado varía principalmente por su densidad y su capacidad de cohesión. Existen densidades bajas (para ojeras), medias (para labios) y altas (para mandíbula, pómulos y mentón). También se clasifican según su tecnología (monofásicos o bifásicos) y duración.
¿Qué tipos de ácido hialurónico se usan en cosmética?
En cosmética, el ácido hialurónico se presenta en cremas, sérums y mascarillas. Generalmente se usa ácido hialurónico de bajo peso molecular para que pueda penetrar las capas más superficiales de la piel y mejorar la hidratación. Aunque no tiene los mismos efectos que el inyectable, sí ayuda a mantener la piel más saludable.


